La podología es una rama de la medicina que analiza, diagnostica, da tratamiento y recomendaciones ante malestares de pie y tobillo.
Las afectaciones que nuestros egresados Técnicos Profesionales en Podología tratan son los siguientes:
Le invitamos a conocer nuestro plan de estudio, y ser parte de nuestros Técnicos Profesionales en Podología, trayendo beneficios conjuntos.
1. Ante todo, mantener una higiene rigurosa con la finalidad de evitar la proliferación de hongos y bacterias.
2. Lavarse las manos y los pies como mínimo dos veces al día y secarlos adecuadamente.
3. Es conveniente utilizar
calzado y calcetines
apropiados que faciliten la transpiración y ventilación cambiarlos a menudo evitando así el exceso de
sudoración y humedad en los pies.
4. No utilizar el
calzado varios días seguidos y mantenerlo aireado.
5. No compartir
toallas, zapatos, calcetines, tijeras o corta-uñas.
6. Es necesario cortar la parte de la
uña dañada
o infectada, pero no demasiado corta, dejar crecer 1 o 2 mm máximo el borde libre con el fin de evitar la encarnación.
7. Es importante desinfectar y esterilizar los instrumentos de manicura después de cada utilización.
8. No colocar
uñas postizas sobre uñas infectadas
por
hongos, se han descrito efectos secundarios de tipo de reacciones alérgicas.
9. Consultar siempre al médico o
podólogo.
10. Seguir las indicaciones y no automedicarse.
Conoce más sobre los juanetes, dedos de garra, en maza o martillo
Consulta con los especialistas de Primera Escuela Mexicana de Podología sobre malformación y deformidad en los pies.
La
malformación se establece en el período embrionario del bebé durante su desarrollo y siempre aporta una alteración anatómica.
La
deformidad
presenta siempre una integridad anatómica (están presentes todos los huesos, los músculos y las diferentes estructuras del órgano deformado).
La evolución que sufre el
pie, después del nacimiento, hay tres edades durante la vida donde es posible desarrollar con frecuencia, deformidades del pie, aunque también se llegan a presentar en los intervalos entre estas edades, que son:
Las deformidades del pie llegan a dañar una o a varias articulaciones, así como también los tejidos blandos circundantes. Aunque pueden ser adquiridas, la mayor parte son congénitas. Las más comunes son:
Conocido vulgarmente como juanete, es una deformidad del primer dedo del pie.
Es la flexión exagerada de las articulaciones interfalángicas con extensión de la MTF (Metatarso falángica).
Es la flexión aislada de la interfalángica distal. Suele afectarse un solo dedo del pie. Es una lesión en la punta del dedo.
Se caracteriza por el valgo del 5º metatarsiano, la desviación hacia dentro o en varo del 5º dedo, la exostosis de la cabeza del metatarsiano y la rotación del dedo. Es una deformidad simétrica al hallux valgus.
Es la deformidad en flexión de la articulación interfalángica proximal con extensión de la interfalángica distal; suele acompañarse de extensión de la metatarsofalángica.
Es la deformidad más frecuente de los dedos trifalángicos
Es la desviación lateral de los dedos. Se suele producir en reumatismos y se asocia con el dedo en martillo.